Alejandro Finisterre, inventor del futbolín
Alejandro Finisterre fue el inventor del futbolín.
Alejandro Finisterre o Alexandre de Fisterra, es el seudónimo de Alexandre Campos Ramírez, poeta, inventor y editor nacido en Fisterra en 1919 y fallecido en Zamora en 2007.
Biografía de Alejandro Finisterre
Alejandro Campos Ramírez nació en Fisterra, uno de los diez hijos del radiotelegrafista de Fisterra, acabó con quince años en Madrid. Tuvo multitud de trabajos, desde peón de albañil, bailarín de claqué, trabajador en una imprenta y finalmente editar el periódico “Paso a la juventud” para venderlo por las calles.
En noviembre de 1936, con prácticamente 17 años, tras quedar sepultado en uno de los bombardeos de Madrid durante la Guerra Civil Española, debido a las graves heridas acabó en un hospital de Valencia. Debido a sus heridas, no podía jugar al fútbol. Fue entonces cuando desarrolló la idea del futbolín inspirándose en el tenis de mesa.
Alejandro Finisterre le confió a un carpintero vasco la fabricación del primer futbolín según sus instrucciones. No pudo conseguir que su invento fuese fabricado y distribuido a nivel industrial porque todas las fábricas de juguetes se dedicaban a producir armas para la guerra. Patentó la invención del futbolín en Barcelona en enero de 1937, a la vez que el primer pasahojas de partituras accionado con el pie, creado para una chica pianista de la que estaba enamorado.
Debido al triunfo del franquismo en la guerra, se exilió a Francia cruzando los Pirineos a pie, con la desgracia de perder durante el viaje el documento de la patente del futbolín que llevaba.
Tras la guerra estuvo en diferentes ciudades de diferentes países, París (Francia), Quito (Ecuador).
En Cabo de Santa María (Guatemala) donde mejoró su futbolín y empezó a fabricarlo haciendo un buen negocio, hasta el golpe de estado en Guatemala, lo que supuso que fuese robado y secuestrado por sus ideas republicanas, quedando sin nada de valor.
Más tarde acabó en Panamá para marcharse a México, donde encontró amigos poetas y escritores. Alejandro Finisterre fundó y presidió la Editorial Finisterre Impresora, desde la que editó la revista del centro gallego de México y diferentes libros de poetas. Fue redactor de «El Nacional» y editó un facsímil de la revista Galeusca y el primer libro de poemas de Ernesto Cardenal.
Volvió a España tras la muerte de Franco. Residió en Burgos, donde continuó escribiendo mientras era miembro de la Real Academia Gallega de la que era miembro correspondiente en México desde 1967, a propuesta de Álvaro Cunqueiro, Francisco F. del Riego y Xesús Ferro Couselo.
Una vez en España se asombró de ver que el futbolín se había extendido tanto, aunque la gran difusión se debía a que los fabricantes valencianos asumieron el juego como propio de ellos, sin darle ningún tipo de crédito a Alejandro Finisterre.
Después se trasladó a Zamora, donde gestionó la herencia del poeta León Felipe como albacea testamentario.
Falleció en Zamora, en su casa del barrio de Pinilla, a la edad de 87 años, el día 9 de febrero de 2007. Sus cenizas fueron esparcidas en el río Duero a su paso por la ciudad de Zamora y en el Atlántico en Fisterra.